Era una tarde de invierno muy fría, la nieve lo cubría todo.
Un hombre iba de camino a su casa cuando vio un pajarito en el suelo. Apenado por que el pobre animalito iba a morir de frío, buscó un lugar donde pudiese estar calentito y así sobrevivir.
Lo único que encontró fueron los excrementos de una vaca, pero se dio cuenta de que servían, estaban calientes, y mantendrían al pichón vivo.
Así que allí lo dejó. Continuó su camino contento porque el pájaro vería otro día.
Al poco tiempo pasó otro hombre, venía de cazar y no había tenido mucho éxito. De pronto oyó un ave piar con fuerza. El hombre buscó al pájaro y lo encontró entre las heces de una ternera.
Pensó que la caza había ido muy mal y que por pequeño que fuese, valía.
Con ese pensamiento en mente, sacó al animal, le partió el cuello y se lo llevó a casa.
MORALEJA:
No todo el que te mete en la mierda es tu enemigo, no todo el que te saca de ella es tu amigo y, cuando estés con la mierda hasta el cuello, mejor no digas ni pío.
xDDD Curioso...
ResponderEliminarPero cierto. Las cosas no siempre son lo que parecen.